Lectura diaria de la Biblia

13 de octubre de 2021

Isaías 58:1-14 (DHH)

La Palabra de justicia de Dios

Introducción

Isaías 58:1-14: Como hemos visto hasta ahora, la justicia no es solo el tema del mes, sino que es el tema principal de los profetas. El pueblo no quería cambios profundos, solo quería que su religiosidad superficial fuera agradable al Señor, oraciones de manos que asesinan, ayunos de hombres que no ayudan al prójimo; esa religión es vacía. El profeta describirá hoy lo que verdaderamente complace al Señor.

La Biblia para hoy: Isaías 58:6

El ayuno que a mí me agrada consiste en esto:
en que rompas las cadenas de la injusticia y desates los nudos que aprietan el yugo;
en que dejes libres a los oprimidos y acabes, en fin, con toda tiranía.

Lectura para hoy

El verdadero ayuno58.1-12 El siguiente cap. responde a las preguntas formuladas en el v. 3. El pueblo se lamenta de haber ayunado en vano, ya que el Señor no tiene en cuenta los sacrificios realizados. El Señor le hace ver que las prácticas religiosas carecen de valor si no van acompañadas por la justicia y el amor al prójimo. El verdadero ayuno no consiste principalmente en actitudes exteriores (v. 5), sino en la renuncia a la injusticia y en la sincera dedicación al servicio de los demás (cf. vv. 6-7). Cf. Mt 6.16-18; véase Is 56.1 n.

1El Señor me dijo:

«Grita fuertemente, sin miedo,

alza la voz como una trompeta;

reprende a mi pueblo por sus culpas,

al pueblo de Jacob por sus pecados.

2Diariamente me buscan

y están felices de conocer mis caminos,

como si fueran un pueblo que hace el bien

y que no descuida mis leyes;

me piden leyes justas

y se muestran felices de acercarse a mí,

3y, sin embargo, dicen:

“¿Para qué ayunar, si Dios no lo ve?

¿Para qué sacrificarnos, si él no se da cuenta?”

El día de ayuno58.3 En los primeros tiempos, la proclamación de un día de ayuno estaba reservada para los tiempos de calamidad nacional (cf. Jer 36.9; Jl 1.14; 2.12,15); pero después de la destrucción de Jerusalén en el 587 a.C., se establecieron días fijos para dicha práctica (Zac 7.1-7; 8.19). Cf. Lv 23.27. lo dedican ustedes a hacer negocios

y a explotar a sus trabajadores;

4el día de ayuno lo pasan en disputas y peleas

y dando golpes criminales con los puños.

Un día de ayuno así, no puede lograr

que yo escuche sus oraciones.

5¿Creen que el ayuno que me agrada

consiste en afligirse,

en agachar la cabeza como un junco

y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza?

¿Eso es lo que ustedes llaman “ayuno”,

y “día agradable al Señor”?

6Pues no lo es.

El ayuno que a mí me agrada consiste en esto:

en que rompas las cadenas de la injusticia

y desates los nudos que aprietan el yugo;

en que dejes libres a los oprimidos

y acabes, en fin, con toda tiranía;

7en que compartas tu pan con el hambriento

y recibas en tu casa al pobre sin techo;

en que vistas al que no tiene ropa

y no dejes de socorrer a tus semejantes.

8Entonces brillará tu luz como el amanecer

y tus heridas sanarán muy pronto.

Tu rectitud irá delante de ti

y mi gloria te seguirá.

9Entonces, si me llamas, yo te responderé;

si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.”

Si haces desaparecer toda opresión,

si no insultas a otros

ni les levantas calumnias,

10si te das a ti mismo en servicio del hambriento,

si ayudas al afligido en su necesidad,

tu luz brillará en la oscuridad,

tus sombras se convertirán en luz de mediodía.

11Yo te guiaré continuamente,

te daré comida abundante en el desierto,

daré fuerza a tu cuerpo

y serás como un jardín bien regado,

como un manantial al que no le falta el agua.

12Tu pueblo reconstruirá las viejas ruinas

y afianzará los cimientos puestos hace siglos.

Llamarán a tu pueblo:

“reparador de muros caídos”,

“reconstructor de casa en ruinas”.

Sobre el sábado

13«Respeta el sábado;58.13-14 Respeta el sábado: Cf. Ex 20.8-11; Is 56.2; Jer 17.19-27.

no te dediques a tus negocios en mi día santo.

Considera este día como día de alegría,

como día santo del Señor y digno de honor;

hónralo no dedicándote a tus asuntos,

ni buscando tus intereses y haciendo negocios.

14Si haces esto, encontrarás tu alegría en mí,

y yo te llevaré en triunfo sobre las alturas del país

y te haré gozar de la herencia de tu padre Jacob.»

El Señor mismo lo ha dicho.

Reflexiona

Pensemos por un momento en nuestra propia religiosidad, nuestra oración, ayuno, culto, ¿cómo está mi corazón? ¿Mi oración es acompañada por la justicia? ¿Mi ayuno es acompañado de misericordia? ¿Cómo trato al prójimo? ¿Lo ayudo? ¿Soy generoso? ¿Soy justo?

Ora

Señor Dios, tú eres el Santo de Israel, solo tú eres Santo, Santo, Santo. Ven y purifícame. Así como el profeta fue purificado por tu Palabra, purifícame hoy. Ayúdame a hacer tu voluntad: justicia, misericordia, ayuda al prójimo.

Petición para hoy

Oremos por los que sufren de hambre.

Lectura para mañana

Isaías 59:1-21: El Señor perdona y renueva su alianza

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