Lectura diaria de la Biblia

06 de octubre de 2022

Salmos 10 (DHH)

La renovadora palabra de paz y justicia de Dios

Introducción

Salmos 10: En la lectura de ayer (Salmos 9), el escritor expresó agradecimiento y alabanza por la ayuda de Dios al derrotar a sus enemigos. En la lectura para hoy, el escritor le pide ayuda a Dios por los malvados. En algunas tradiciones, los dos salmos están combinados en el Salmo 9, ya que la gratitud expresada en el Salmo 9 está contrapuesta con el desaliento en el Salmo 10. Mientras que el Salmo 10 abre con un lamento sobre la lejanía de Dios, termina cuando el escritor expresa confianza en que Dios oye las oraciones de quienes están oprimidos.

Lectura para hoy

Oración pidiendo la ayuda de Dios

10 Señor, ¿por qué te quedas tan lejos?,
¿por qué te escondes en tiempos de angustia?
Con altanería, el malvado
persigue rabiosamente al humilde;
pero ha de quedar atrapado
en las trampas que él mismo ha puesto.
El malvado se jacta de sus propios deseos;
el ambicioso maldice y desprecia al Señor.
Levanta insolente la nariz, y dice:
«No hay Dios. No hay quien me pida cuentas.»
Eso es todo lo que piensa.
Siempre tiene éxito en lo que hace.
Para él, tus juicios están lejos,
muy lejos de su vista.
Se burla de sus enemigos,
y piensa que nadie lo hará caer,
que jamás tendrá problemas.
Su boca está llena de maldiciones,
de mentiras y de ofensas;
sus palabras ocultan opresión y maldad.
Se pone al acecho, por las aldeas,
y a escondidas mata al inocente.
No pierde de vista al indefenso:
como si fuera un león en su cueva,
espía al pobre desde su escondite,
esperando el momento de caer sobre él,
y cuando lo atrapa, lo arrastra en su red.
10 Se agacha, se encoge,
y caen en sus garras los indefensos.

11 El malvado cree que Dios se olvida,
que se tapa la cara y que nunca ve nada.
12 ¡Levántate, Señor, levanta tu brazo!
¡No olvides a los afligidos!
13 ¿Por qué, Dios mío, han de burlarse los malos,
pensando que no habrás de pedirles cuentas?
14 Tú mismo has visto su irritante maldad;
¡la has visto, y les darás su merecido!
A ti se acogen los indefensos;
tú eres la ayuda de los huérfanos.
15 ¡Rómpeles el brazo a los malvados!
¡Pídeles cuentas de su maldad
hasta que no quede nada pendiente!

16 El Señor es el Rey eterno;
¡los paganos serán echados de su país!
17 Señor, tú escuchas la oración de los humildes,
tú los animas y los atiendes.
18 Haz justicia al huérfano y al oprimido:
¡que el hombre, hecho de tierra,
no vuelva a sembrar el terror!

Versículo clave de hoy: Salmos 10:17

Señor, tú escuchas la oración de los humildes, tú los animas y los atiendes.

Reflexiona

¿Cómo describe el salmista a los malvados? ¿Qué le pide a Dios que haga? ¿Alguna vez sentiste como si Dios estuviera lejos? Si así fue, ¿cómo manejaste esos sentimientos? Relee los versículos 6-18. ¿Qué afirma el escritor sobre Dios?

Ora

Señor Dios, tú escuchas los anhelos de quienes sufren; escuchas sus pedidos de ayuda y les ofreces esperanza. Si alguna vez me siento alejado de tu presencia y rodeado de injusticia, acércame a ti y recuérdame de tu amor y cuidados constantes. Amén.

Lectura para mañana

Salmos 17: La oración de una persona inocente.

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